Consejos para unas vacaciones seguras

Este atípico verano en el que tenemos tanta incertidumbre a la hora de viajar es precisamente cuando más necesitamos unos días de desconexión para recomponernos del duro encierro que todos hemos sufrido por la pandemia. Las familias llevamos una gran carga, y los niños están siendo unos verdaderos héroes, así que se presenta casi como una necesidad el salir de casa y tomar, aunque sea, unas mini vacaciones para que el cambio de aires nos reviva y nos haga volver con más fuerza para retomar el regreso al cole.

Criterios para elegir destino de vacaciones

Asegurarnos de que hay espacios sin aglomeraciones, por ejemplo grandes playas, o playas vírgenes sin masificar, como las de Cádiz o Huelva, con muchos kilómetros de costa donde sea fácil mantener las distancias sería una opción muy recomendable, de hecho fue la que nosotros elegimos.

Los destinos españoles se han convertido sin duda en nuestra mejor opción para descansar unos días. Lo bueno es que estamos re descubriendo la riqueza de lugares maravillosos que tenemos muchas veces a dos pasos de casa y que no conocíamos. Y eso es una gran suerte! Las maravillosas playas de todo nuestro litoral o los pueblecitos de montaña están haciendo las delicias de las familias españolas estos días. Nosotros hemos descubierto este verano la costa andaluza, y nos ha enamorado Huelva, Cádiz… que presentan una cantidad de oferta turística para familias, que os recomiendo que le echéis un ojo porque merece la pena.

Consejos para viajar seguros

Antes de viajar debemos informarnos sobre las normas de cada Comunidad Autónoma respecto al COVID-19 en cuanto a distancia social, uso de mascarilla, limitación de reuniones, actividades… y planificar muy bien todos los detalles. Viajar en vehículo propio se presenta como mejor opción para los desplazamientos.

Para ello, Google tiene una herramienta que permite ir seleccionando lugares por categorías e ir guardándolos para elaborar nuestro propio plan de viaje. Es mejor no dejar mucho lugar a la improvisación y asegurarnos de que todos los sitios que vamos a visitar o donde nos vamos a alojar cumplen las medidas de seguridad.

Consejos para elegir un alojamiento seguro

Una de las cosas que más nos preocuparon a la hora de decidirnos a salir de vacaciones fue si alojarnos en un lugar distinto a nuestro hogar sería seguro o no; tanto tiempo en casa, con todos los detalles de limpieza y desinfección bajo control hizo que, sinceramente, examináramos muy concienzudamente los sitios donde nos íbamos a alojar. Basándome en nuestra experiencia, os puedo dar unas pautas para que elijáis un alojamiento que os haga sentir seguros.

  • Leer opiniones de anteriores usuarios sobre este aspecto nos puede ayudar a tomarla decisión.

  • Informarnos en la web o por teléfono de su protocolo COVID-19. Comprobar estos detalles:

  • Gel hidroalcohólico en sitios sensibles: recepción, ascensor, duchas de la piscina…

  • Marcas en el suelo con itinerarios claros de flujo de personas para entrar y para salir por diferentes sitios.

  • Marcas en el suelo para indicar posiciones de las personas para guardar la distancia de seguridad en recepción, buffete si lo hay, y demás lugares donde se prevé que se pueden aglomerar personas.

  • Personal dedicado a desinfectar objetos comunes como hamacas de piscina, escaleras de piscina, barandillas, mesas en terrazas…

  • Careles indicativos de las normas entendibles por todos los usuarios: la necesidad de usar mascarilla y mantener la distancia interpersonales 1,5 o 2 m

Cómo hacer un uso seguro de los alojamientos

Pero ya sabemos que la responsabilidad final está en nosotros y nuestro comportamiento individual, y como familia. Por eso quizá nos hagan firmar en el momento del check in una declaración de responsabilidad civil en la que manifestemos que no padecemos el COVID-19 ni presentamos ningún síntoma.

  • Por supuesto, hacer uso de la mascarilla en lugares comunes, y no depositarla en mesas o sillas sin enfundarla correctamente, para así evitar la contaminación cruzada.

  • Un truco que a nosotros nos ha ido muy bien ha sido cambiar nuestros horarios adaptándolos a aquellas franjas en las que hay menos aglomeración de personas para las diferente actividades, como disfrutar de la piscina, comer, ir al parque… Al estar de vacaciones tenemos la ventaja de que el tiempo es nuestro, y quizá nos dé igual comer a las 13:00 h o a las 15:00 h y adaptar nuestra jornada nuevos horarios.

Os puedo decir que los días que hemos pasado fuera de casa nos han dado la sensación de libertad que necesitábamos, sobre todo los niños. Hemos recargado pilas y ya estamos preparados para ver lo que nos depara este curso y la vuelta al colegio.

Si te han servido y piensas que pueden ser de utilidad para otras familias, comparte! Así también contribuirás a que pueda seguir escribiendo este blog.

NOTA: post en colaboración con Hoteles.com, pero todas las opiniones que aquí se recogen son mías.