Anoche soñé con escaleras

Desde pequeña tengo un sueño recurrente, que si bien va cambiando de escenario, el concepto sigue siendo el mismo. Voy bajando una escalera, y por más que bajo nunca llego al final. A veces son escaleras normales de un edificio que reconozco porque he estado anteriormente, pero otras veces son escaleras extrañas de formas o estilos diferentes; antiguas de algún caserón viejo, escaleras modernas de interior, o de caracol, como las de mi colegio que bajaba deslizándome sentada en la barandilla cuando no me veían las monjas, oincluso escaleras escamoteables.

Lo mío con las escaleras es una especie de amor-odio que creo que viene de un pequeño trauma infantil, pero que sigo sin entender bien cómo se convirtió en tal trauma, puesto que el edificio donde surgió sólo tiene 4 plantas, pero cada vez que las bajaba sentía miedo de no llegar nunca abajo porque todos los pisos me parecían iguales, y las puertas de las casas también, de manera que a veces me confundía y desorientaba al buscar la puerta donde vivían mis primos.

Nunca lo dije a nadie, pero lo cierto es que las escaleras desde entonces me han generado incertidumbre y al mismo tiempo cierta fascinación, y no debo de ser la única porque si lo piensas, son muchas las escenas de grandes películas en las que las escaleras adquieren gran protagonismo bien sea por misteriosas, mágicas, terroríficas, o por su belleza o grandiosidad, Te pongo varios ejemplos.

Escaleras de terror

Seguro a se te vienen a la cabeza enseguida las de El Exorcista,

o las de Al final de la Escalera.

Escaleras de cuento

Son muchísimas las que nos han conquistado de niñas, y lo siguen haciendo de mayores, como las de La Cenicienta,

La Bella y la Bestia

o Eduardo Manostijeras

Escaleras misteriosas

¿Y quién no recuerda aquella peli ochentera de David Bowie Dentro del Laberinto?

Escaleras de vértigo

Las de la peli Vértigo sin ir más lejos.

Escaleras de risa

Aunque al final te pone un poco nerviosa la situación, las de Esta Casa es una Ruina nos hicieron reír a base de bien a toda una generación.

Escaleras mágicas

Sin duda las de Hogwarts, en Harry Potter son un claro ejemplo.

Escaleras imponentes

Sin duda, el mejor ejemplo son las de la finca Los Doce Robles, de una de mis películas favoritas, Lo que el Viento se Llevó.

Aunque las que más protagonismo cobran en la historia son las de la casa de Atlanta donde Escarlata vive con Rhett Butler, por desarrollarse en ellas varias escenas clave.

Pero hay muchas más escaleras en el cine que ayudan a contar historias por el gran simbolismo que encierran, y las múltiples interpretaciones que se pueden hacer según se muevan por ella los personajes, ya que el subirlas no siempre es señal de éxito o logro, sino que a veces llevan a la parte más oscura de nosotros mismos.

Y bajarlas tampoco tiene por qué llevar a ninguna parte concreta, quizá a veces sólo al temor de no llegar nunca abajo del todo, o a no realizar nuestros sueños…

Y tú ¿Sueñas con escaleras?