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¿Qué es el realmente el coaching?

Tiempo de lectura: 12'

Al oír o escuchar la palabra “coaching” tal vez se nos abra más que un interrogante en nuestra mente: “¿el qué?”, “¿el coach?”, “¿qué es eso?” o la siguiente afirmación: “¡Ah, sí! Es una sesión con un animador psicológico o algo así”. Raramente sabemos realmente qué es y en qué consiste el coaching y cómo nos puede ayudar a crecer y desarrollarnos a nivel personal o profesional, o incluso con nuestros hijos. A que madre no le han dicho sus adolescentes la tipica frase de “mama, te odio”?. Es una disciplina que está de moda y que atrae a cada vez más personas, y la clave es sencilla: ¡funciona!

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El Coaching no es nuevo… Socrates ya lo practicaba

Para muchos nos puede sonar como algo reciente, pero sin embargo su origen lo encontramos en los grandes filósofos griegos de la Antigüedad, Sócrates, Platón o Aristóteles.
El método socrático consiste en una búsqueda activa y participativa del conocimiento. Invita a pensar e investigar por uno mismo y a explorar nuevas vías para abordar problemas reales. El profesor o profesora no se limita a transmitir mecánicamente unas doctrinas, sino que despierta el pensar crítico por medio de la mayéutica, que es el arte de preguntar más que responder.

Es la “educación a través del diálogo”. Sócrates decía que “no existe el enseñar, sino sólo el aprender”. En este sentido, el maestro tan sólo facilita al alumno que con su reflexión y esfuerzo llegue a encontrar las respuestas él mismo. El coach, con sus preguntas, ayuda a que cada quien encuentre sus respuestas por sí mismo. Platón, discípulo de Sócrates, habla del “diálogo constructivo” no en el sentido de un mero “traspaso de conocimiento, sino de ayudar al otro a encontrarlo por sí mismo”. Aristóteles, a su vez, diferenciaba entre “lo que somos (el ser) y lo que podemos llegar a ser (el deber ser)”, y abogaba por el desarrollo de las “virtudes” para el “ejercicio del buen gobierno”.

la academia platon

Aunando a las teorías de los tres filósofos tenemos la labor del coach, el profesional que nos acompaña a descubrir y cumplir nuestras metas a nivel personal y profesional pero totalmente independiente de las decisiones de cada uno. Simplemente nos acompaña en el camino, pone luz en lo que no vemos, pero somos nosotros quienes tenemos que encontrar ese camino y avanzar por él. De esta manera el coaching se convierte en una potente herramienta de crecimiento personal. Por otro lado, el coaching también tiene influencias de la filosofía existencialista en lo que refiere a la búsqueda del sentido y el propósito de la vida del hombre, utilizando conceptos procedentes de Heidegger o Sartre. Asimismo, conceptos procedentes de la fenomenología de Husserl también se extrapolan al coaching como el abstraerse de todo prejuicio y utilizar la intuición. Las motivaciones de Maslow, la terapia Gestalt, las teorías de Piaget y algunas ideas procedentes de la filosofía Zen, también se han trasladado al coaching a través de conceptos o metodologías aplicadas.

La palabra coaching viene de coach (coche)

El origen del término “coaching” no es muy claro. La historia apunta hacia los siglos XV y XVI, cuando empezó a hacerse muy popular la ciudad húngara de Kocs, situada a unos 70 kilómetros de Budapest, (entre Viena y Pest). Kocs se convirtió en parada obligada para todos los viajes entre estas dos capitales.

De esta manera empezó a ser muy común el uso de un carruaje caracterizado por ser el único provisto de un sistema de suspensión para dichos viajes. Además, destacaba por su comodidad frente a los carruajes tradicionales. Así comenzó a hablarse del kocsi szekér, o sea el ‘carruaje de Kocs’, símbolo de la excelencia.

De esta forma, el término kocsi pasó al alemán como kutsche, al italiano como cocchio y al español como coche. En serbocroata, se dice kocsikázik para designar la acción de dar un paseo en coche. Por tanto, la palabra coach (coche) es de origen húngaro. Designaba un vehículo tirado por animales para transportar personas. Es así como la palabra “coach”, derivado de “coche”, cumplía la función de transportar personas de un lugar a otro.

El coaching, de alguna manera, también transporta a las personas de un lugar a otro. Es decir, del lugar donde están a donde quieren llegar. La única distinción dentro de esta analogía es que el coach no es quien carga con el viaje, ni es responsable del rumbo y decisiones que el “conductor” (cliente / coachee) tome a lo largo del proceso.

flecha este es el camino

¿Qué hace el coaching personal?

¿Qué es un coaching y para qué sirve?

ASESCO (Asociación Española de Coaching), lo define como el arte de trabajar con los demás para que ellos obtengan resultados fuera de lo común y mejoren su actuación. Es una actividad que genera nuevas posibilidades para la acción y permite resultados extraordinarios en el desempeño.

Por otro lado, para la ICF (International Coaching Federation) el coaching profesional se fundamenta en una asociación con clientes en un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional.

¿Que es un coach? Ejemplo

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¿Cuáles son los diferentes tipos de coaching?

En el ejercicio profesional, existen distintas corrientes y tipos. Las tres ramas más relevantes son las siguientes:

a) El coaching europeo Tiene una orientación más humana, se focaliza en la visión del ser, en el dominio de la conciencia, en trabajar las creencias y la voluntad de asumir la responsabilidad del cambio. Nace del ideario y la práctica de Timothy Gallwey y John Whitmore como máximos exponentes.

b) El coaching latinoamericano Se basa en una concepción más filosófica y ontológica, en el poder del lenguaje y su conexión en un sistema tripartito compuesto por cuerpo, lenguaje y emoción. Los representantes principales de esta corriente son Fernando Flores, Rafael Echevarría y Julio Olalla.

c) El coaching norteamericano Su representante máximo es Thomas Leonard, tiene un acercamiento más pragmático, más centrado en la motivación, la autoestima e incluso el desafío y la provocación para incitar a la acción. La base del ejercicio profesional como coach requiere la puesta en práctica de las mismas competencias y habilidades sea cual sea la corriente o tipo de coaching que se practique.

¿Qué hace el coaching personal?

Por todo lo anterior, se deduce que la misión del coach profesional es ver lo que su cliente puede llegar a ser y ayudarle a encontrar los caminos que le pueden llevar ahí, pero es el cliente en primera persona el que deberá, por sí solo, recorrer el camino.

pies subiendo escalera

El coaching como herramienta de gestión del cambio: un aliado para afrontar la incertidumbre

Antes que nada, debemos preguntarnos qué es la incertidumbre. La podemos definir como la “falta de certeza”. El delimitar bien este concepto nos llevará al siguiente término, “creencias”.

La certeza es aquello que entendemos como verdad o seguridad. Si acotamos el término “certeza” podemos afirmar, básicamente dos certezas: la primera, que nuestra vida es finita. Y la segunda, que no podemos volver a vivir hechos que acontecieron en el pasado. Aparte de estas dos verdades, el resto serán opiniones, juicios, que estarán más o menos fundamentados.

En este sentido, podemos decir que las creencias son juicios, opiniones, más o menos fundamentados, a los que se les atribuye cierto carácter de “verdad” pero no son verdades axiomáticas. Las creencias suelen ser muy útiles para resolver situaciones o atajar caminos hacia algunos objetivos.

La mayoría de nuestras creencias nos ayudan, nos posibilitan a conseguir aquello que nos proponemos. Ahora bien, en algunos casos, determinadas creencias pueden suponer una limitación importante para conseguir ciertos objetivos.

Albert Ellis (1913 - 2007), psicoterapeuta cognitivo, nos habla de las once creencias irracionales, que a su parecer resultan en muchos casos una fuerte limitación para nuevas acciones. Él las agrupa en lo que llama los tres “monstruos”, que son estas tres creencias:

  • “debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás”
  • “los demás deben actuar de forma considerada y justa”
  • “la vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero”. En este sentido es de vital importancia el descubrir cómo nos relacionamos con esa falta de certezas, cómo vivimos esa incertidumbre. Hay personas que se sienten confortables en ese entorno. Sin embargo, hay otras que se sienten muy incómodas en esa situación. Ahí surge la insatisfacción, la duda ante la toma de decisiones, la inseguridad, cierta confusión, y en situaciones más extremas, el estrés, la ansiedad o la angustia. Para afrontar y salir airosos de esas situaciones viene en nuestra ayuda el coaching, esa disciplina de gestión de cambio que promueve una actitud proactiva delante de las situaciones, especialmente de las situaciones en las que surge la insatisfacción de la persona. Ya hemos hablado anteriormente de la importancia de la mayéutica en el coaching como el arte de preguntar. En este sentido, el coach es el profesional que nos ayudará a preguntarnos qué está en mi mano hacer para resolver aquello que me está sucediendo y a tomar conciencia de nuestras responsabilidades, las cuales nos permitirán la acción posterior. En un proceso de coaching, el coach profesional va a acompañar a su cliente a encontrar nuevas oportunidades para su futuro a través de conversaciones estructuradas y a través de preguntas que inviten a la evocación de nueva conciencia.

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Las cinco preguntas de coaching para afrontar con eficacia situaciones de incertidumbre

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1-¿Qué está en mi mano hacer y/o dejar de hacer?

El concepto que hay detrás de esta pregunta es el de la “responsabilidad”, ese hacerse cargo de mi parte de responsabilidad en cada situación aceptando, por tanto, las obligaciones que conllevan dichas situaciones y asumiendo las consecuencias.

2-¿Qué puedo aprender de esto que está pasando?

Relacionado con el concepto de aprendizaje, está también esa distinción entre “error” o “fracaso”. Elbert Hubbard nos decía que “un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero no es capaz de convertirlo en experiencia”.

3-¿Qué necesitamos para que funcione?

Aquí entra un concepto ligado al anterior, el del aprendizaje compartido y esa perspectiva sistémica, las consecuencias en mí y en los demás.

4-¿Qué oportunidades identifico?

El concepto que nos trae esta pregunta es el de la “oportunidad”. Ver oportunidades en vez de amenazas, poner el foco en lo que sí tengo y no en lo que me falta.

5-¿Cuál es mi para qué, mi propósito?

El propósito es el gran concepto que hay detrás. Indagar en qué me va a sostener, qué me va a dar la energía suficiente para lograr lo que quiero va a ser fundamental en ese proceso.

interrogante azul sobre rosa

La motivación: motor del cambio

Para que realmente seamos capaces de llevar adelante el cambio necesitamos motivación. La motivación es el motor de los cambios, es la gasolina para transitar de manera más decidida ante la incertidumbre y la falta de certezas. Está hecha de deseo, de ilusión, de ganas, también de esperanza y de compromiso. Cuando encontramos la motivación adecuada para nosotros, cuando nuestras acciones están alineadas con nuestro propósito, todo gana sentido, más allá de conseguirlo o no.

Cuando damos respuesta a esas cinco preguntas, en muchos casos ese “problema” que teníamos pasa a convertirse en un “reto”, surgiendo emociones más posibilitadoras, como la ilusión, la esperanza, la confianza y, con ellas, pasar de creencias limitantes como “no puedo” o “no soy capaz” a creencias mucho más posibilitadoras como “tengo los recursos para lograrlo” o “necesito aprender”.

dos mujeres hablando en ventana

La disciplina del coaching nos ayuda a ver los cambios en los que estamos inmersos en nuestra sociedad, como grandes retos abiertos a infinitas posibilidades. Al igual que un atleta de salto de altura se dispone a dar el mayor salto de altura al visualizar el listón, aunque supere su salto anterior, el coach nos ayuda a situarnos delante de nuestros retos y a poner los medios necesarios para alcanzarlos de manera responsable a través de nuevas acciones que generen aprendizajes.

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